Sustancias en el deporte

El uso de sustancias para mejorar el rendimiento en el deporte

El uso de sustancias químicas en el deporte para mejorar el rendimiento data desde el siglo pasado, intensificándose especialmente con el aumento de la competitividad en los Juegos Olímpicos y otras competiciones internacionales. Dentro de estas disciplinas, el ciclismo ha estado a la vanguardia en la experimentación de nuevas sustancias, especialmente desde el auge del Tour de Francia, Giro de Italia, Vuelta a España, entre otras.

Durante décadas se utilizaron productos extremadamente peligrosos que, en muchos casos, pusieron en riesgo la vida de los atletas, cobrando incluso víctimas fatales. Las causas fueron variadas: ignorancia, asesoramiento deficiente o simplemente irresponsabilidad.

Cabe señalar que el uso de sustancias no es exclusivo del ciclismo. Disciplinas como el running, powerlifting, crossfit, fútbol, rugby, fitness y muchas otras, tanto a nivel profesional como amateur, también han estado marcadas por esta práctica.


Del peligro al conocimiento: evolución en el uso de sustancias

En los últimos 25 años, el panorama ha cambiado. Hoy se dispone de productos de última generación que, usados adecuadamente, no presentan los mismos riesgos para la salud. Sin embargo, todavía existe mucha desinformación sobre qué sustancias son seguras y cómo utilizarlas correctamente, más allá de si están o no aprobadas por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) —tema que no abordaremos en este artículo.

Uno de los mayores peligros es el desconocimiento. No existen sustancias milagrosas que conviertan a un atleta en campeón. El verdadero éxito radica en el entrenamiento constante, progresivo y bien planificado, acompañado de la suplementación adecuada desde la pretemporada.

Una buena estrategia de suplementación permite entrenamientos de mayor intensidad, volumen y calidad, además de una mejor recuperación. Todo esto conlleva a una curva ascendente de rendimiento que puede superar el límite fisiológico natural.


Sustancias peligrosas: lo que nunca deberías usar

Algunas sustancias son altamente tóxicas y peligrosas, y deben evitarse a toda costa:

  • Opiáceos y derivados
  • Anfetaminas
  • Efedrina y otros estimulantes del sistema nervioso central
  • Adrenalina en dosis no médicas

Estas sustancias alteran la frecuencia cardíaca, elevan la presión arterial, pueden causar arritmias, infartos, derrames cerebrales, y muerte súbita.


Sustancias no aconsejables: EPO, MIRCERA y esteroides

  • EPO y MIRCERA: elevar el hematocrito por encima de 50 puede generar trombosis y mala oxigenación muscular. Un atleta bien entrenado no necesita más de 47.
  • Esteroides y testosterona: especialmente no recomendables en deportes de resistencia como ciclismo, triatlón, maratón o trail. Provocan retención hídrica, endurecimiento muscular y aumento de peso, lo cual es contraproducente en estas disciplinas.

Actualmente, muchos profesionales utilizan combinaciones como Aicar con Meldonium o Meldronate, que ofrecen beneficios cardiovasculares sin riesgos severos para la salud.


¿Qué usan los profesionales hoy en día?

  • SARMs (Selective Androgen Receptor Modulators)
  • Péptidos liofilizados
  • Nootrópicos
  • Nutracéuticos y fitoquímicos
  • Hormonas peptídicas

Estos compuestos, desarrollados en laboratorios de biotecnología, fueron creados para mejorar la salud, aunque su uso también se ha trasladado al alto rendimiento deportivo por sus notables beneficios.


Aplicaciones médicas de SARMs y Péptidos

Estos productos tienen múltiples aplicaciones en medicina:

  • Aumentan la masa muscular, fuerza y resistencia
  • Mejoran la capacidad aeróbica y el VO2 Max
  • Favorecen la lipólisis (quema de grasa)
  • Disminuyen el colesterol y regulan la presión arterial
  • Ayudan en la recuperación de enfermedades crónicas y procesos de fatiga
  • Son antiinflamatorios, anti-aging y presentan potenciales efectos anticancerígenos
  • Mejoran el estado de ánimo y bienestar general

Además, contribuyen en casos de osteoporosis, diabetes, debilidad crónica, distrofia muscular, presión alta, triglicéridos elevados y más.


¿Por qué no son de venta libre?

SARMs y péptidos son productos de investigación científica, regulados bajo la categoría de Research Science Products, lo que impide su comercialización como fármacos convencionales o suplementos alimenticios. Están autorizados para uso de investigación y consumo privado en países como:

  • Estados Unidos
  • Canadá
  • México
  • Australia
  • Algunos países de Europa

Esto se debe, en parte, a la presión de los grandes laboratorios farmacéuticos, que ven amenazadas sus ganancias por el éxito de estos productos más seguros y efectivos.


Comentario

El futuro del rendimiento deportivo está ligado al conocimiento y uso consciente de la biotecnología. SARMs, péptidos y otros productos modernos pueden ser grandes aliados del atleta, siempre que se usen con responsabilidad, supervisión y un objetivo claro: mejorar el rendimiento sin poner en riesgo la salud.

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